El proceso del trabajo se ve influenciado de acuerdo a lo que expresaban las teorías de Taylor, la Teoría Fondista, y la Toyotista.
La teoría propuesta por Taylor fue la de la administración científica, en la que básicamente su preocupación era por la eficiencia de la industria a través de la racionalización del trabajo del obrero, pues lo que se pretendía era el aumento de la eficiencia de la producción, y del trabajo de los obreros. Toda su teoría se resume a la división del trabajo en base a las tareas del cargo, en sustituir el trabajo sin organización, por métodos para tener mejores procedimientos. Se seleccionaba al trabajador de acuerdo a sus aptitudes, se distribuia la responsabilidad y se estudiaba el desempeño que tenía el obrero en la fase de producción. El objetivo fundamental de la teoría de Taylor es encontrar una manera de ejecutar el trabajo a través del estudio del trabajador, sus aptitudes, desempeño, movimientos y de cómo remunerar a los trabajadores para lograr con ello la productividad.
Por su parte, la teoría de Henry Ford, proponía la producción de productos en serie, desde la obtención de materia prima hasta la consecución de un producto final, así como una distribución comercial a través de agencias propias. Lo que pretendía era minimizar el tiempo de producción con el implemento de equipos y de una materia prima, para rápidamente colocar el producto en el mercado, se aumentaba la capacidad de producción del trabajador con una nueva línea de montaje, coordinado, económico, con la aplicación de incentivos pero no salariales.
La teoría Toyotista, o mejor dicho el sistema Toyota se basaba en la estructura de la innovación con un procedimiento denominado “justo a tiempo”, pues se organizaba el trabajo de manera flexible y tiempos compartidos. Su objetivo era el incremento de la producción de una manera eficaz, eliminando las pérdidas y el excedente, pues las piezas que se fueren necesitando, eran las que se iban a producir, evitándose un despilfarro y desgaste de producción.
En cuanto la autonomización que se planteaba, se obtenía la producción de una máquina conectada a un mecanismo de detención automático, que interrumpe la producción cuando el proceso es anormal, evitándose productos defectuosos y así se evitaría despilfarro y por lo tanto una producción exitosa, adquiriendo mayor valor el producto a medida que el proceso se va dando.
Finalmente, se puede hacer mención que estas teorías más que plantear y garantizar beneficios a los trabajadores que son las piezas fundamentales de toda producción exitosa, enmarcan un sistema de producción con el que un sistema capitalista se beneficia, y por lo tanto, corporaciones, o grandes empresas, sin embargo en opinión de quien escribe, si podría decirse que de éstas teorías se pueden tomar como punto de referencia “el ventajismo” que obtiene el patrono de un sistema de producción para entonces prever en la legislación una protección de ciertos derechos de los trabajadores, y su condición y ambiente del trabajo.
La teoría propuesta por Taylor fue la de la administración científica, en la que básicamente su preocupación era por la eficiencia de la industria a través de la racionalización del trabajo del obrero, pues lo que se pretendía era el aumento de la eficiencia de la producción, y del trabajo de los obreros. Toda su teoría se resume a la división del trabajo en base a las tareas del cargo, en sustituir el trabajo sin organización, por métodos para tener mejores procedimientos. Se seleccionaba al trabajador de acuerdo a sus aptitudes, se distribuia la responsabilidad y se estudiaba el desempeño que tenía el obrero en la fase de producción. El objetivo fundamental de la teoría de Taylor es encontrar una manera de ejecutar el trabajo a través del estudio del trabajador, sus aptitudes, desempeño, movimientos y de cómo remunerar a los trabajadores para lograr con ello la productividad.
Por su parte, la teoría de Henry Ford, proponía la producción de productos en serie, desde la obtención de materia prima hasta la consecución de un producto final, así como una distribución comercial a través de agencias propias. Lo que pretendía era minimizar el tiempo de producción con el implemento de equipos y de una materia prima, para rápidamente colocar el producto en el mercado, se aumentaba la capacidad de producción del trabajador con una nueva línea de montaje, coordinado, económico, con la aplicación de incentivos pero no salariales.
La teoría Toyotista, o mejor dicho el sistema Toyota se basaba en la estructura de la innovación con un procedimiento denominado “justo a tiempo”, pues se organizaba el trabajo de manera flexible y tiempos compartidos. Su objetivo era el incremento de la producción de una manera eficaz, eliminando las pérdidas y el excedente, pues las piezas que se fueren necesitando, eran las que se iban a producir, evitándose un despilfarro y desgaste de producción.
En cuanto la autonomización que se planteaba, se obtenía la producción de una máquina conectada a un mecanismo de detención automático, que interrumpe la producción cuando el proceso es anormal, evitándose productos defectuosos y así se evitaría despilfarro y por lo tanto una producción exitosa, adquiriendo mayor valor el producto a medida que el proceso se va dando.
Finalmente, se puede hacer mención que estas teorías más que plantear y garantizar beneficios a los trabajadores que son las piezas fundamentales de toda producción exitosa, enmarcan un sistema de producción con el que un sistema capitalista se beneficia, y por lo tanto, corporaciones, o grandes empresas, sin embargo en opinión de quien escribe, si podría decirse que de éstas teorías se pueden tomar como punto de referencia “el ventajismo” que obtiene el patrono de un sistema de producción para entonces prever en la legislación una protección de ciertos derechos de los trabajadores, y su condición y ambiente del trabajo.
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